Los CIE en Grecia: ¿la nueva terapia contra la crisis económica?

Poco antes de las elecciones parlamentarias en Grecia, en abril de 2012, el Ministro de la protección de los ciudadanos, Michalis Chrysochoidis, anuncia la construcción de 30 «espacios cerrados de acogida y de alojamiento para los clandestinos». Ese es su nombre oficial. Ahora bien, el nombre no cambia la realidad y estos espacios son los nuevos CIE de Grecia, de una capacidad monstruosa. El Ministro afirma que estos espacios se abrirán en todo el territorio griego –tres por cada región administrativa (son 13)- y promete su apertura antes de las elecciones del 6 de mayo.

La apertura del primer CIE se ha realizado, en efecto, rápidamente. Una de las academias policiales más conocida de Grecia, de nombre Amygdaleza, en el noroeste de Atenas ha sido acondicionada para «alojar» a 1.200 personas en situación irregular. A mediados de abril las primeras personas detenidas sin papeles serán llevadas a Amygdaleza.

Tras las elecciones, en agosto de 2010, otro CIE se abre en Korinthos, en el Peloponeso, en una instalación militar en desuso. Finalmente, el alcalde de Atenas, M. Kaminis, que apoya la política gubernamental declara estar dispuesto a la apertura de un nuevo CIE en el centro de Atenas.

La apertura del centro de Amygdaleza será presentado por los medios como la apertura del primer centro de retención en Grecia. Pero, ¿se trata realmente del primer CIE en Grecia?

Los diversos mecanismos de retención que encontramos en Grecia

La respuesta es no. Desde hace años Grecia utiliza la retención como un medio para gestionar el fenómeno migratorio. Los diferentes partidos políticos han construido diversos CIE, podríamos contar unos 31 lugares de retención para personas en situación irregular, de los que los mayores están en Atenas y a lo largo de la frontera con Turquía: un CIE en la frontera terrestre con Turquía, Filakio, así como otros tres en sus fronteras marítimas, en Mytilène, Chios y Samos. Éstos se han completado con CIE de tamaño medio y pequeño, así como por comisarías que hacen regularmente de oficina de centro de retención.

Los CIE en las fronteras, así como los de las grandes ciudades de Grecia, han conocido una saturación frecuente durante los 4 últimos años debido a la llegada masiva de personas migrantes que escogían la vía de las fronteras greco-turcas para entrar en el espacio europeo occidental una vez que Italia y España controlan firmemente sus aguas territoriales.

Hasta hoy los CIE se regían por la ley 3386/2005 provistos de un estatuto jurídico muy ambiguo.

Ahora bien, tras las elecciones de mayo de 2012 se han multiplicado los mecanismos de expulsión y de retención. De manera que podemos encontrar cuatro diferentes marcos legislativos en los que se basa la retención en Grecia.

El primero es el anteriormente citado, regido por la ley 3386/2005, relativo a los antiguos CIE.

Los CIE nuevamente anunciados en abril de 2012 están previstos en otro marco legislativo, la ley 3907/2011. Sin embargo, no hay muchas diferencias entre ambos. Los términos cambian, los antiguos se denominan centros específicos de retención para extranjeros. Los nuevos, como ya hemos visto, se presentan bajo el desafortunado apelativo «espacios cerrados de acogida y alojamiento para los clandestinos». En ambas leyes está prevista la retención de personas a las que se ha notificado órdenes de expulsión y que permanecerán encerradas hasta el momento de su expulsión. De todas formas, de acuerdo a la última ley que prevé los nuevos CIE, es posible utilizar cuarteles militares en desuso. La custodia puede ser confiada, así mismo, a empresas privada de seguridad. Los 3 meses de retención del anterior marco legal pasan a 6 meses y podrían llegar incluso a los 12 meses en caso de no cooperación de la persona extranjera con las autoridades para su expulsión, así como en caso de no entrega en tiempo oportuno de los documentos de viaje por el Consulado competente.

El tercer mecanismo de retención, instaurado por la misma ley 3907/2011 es la creación de Centros de primera acogida en las fronteras, también llamados screening centers. La misión de estos Centros es actuar como un espacio de bloqueo de toda persona que intente franquear las fronteras así como «escanear» las personas que entran en territorio griego de manera irregular. Los procedimientos seguidos son la identificación de la identidad de estas personas, su fichaje, su asesoramiento jurídico y el filtro para identificar las personas vulnerables: sobre todo personas enfermas, menores no acompañados, familias, víctimas de tortura o de violación. Este último filtro se realizará por expertos en un plazo de 15 días prorrogables a un máximo de 25. Las personas que no sean identificadas por los expertos serán retenidas hasta que sea posible su expulsión.

Por fin, la categoría de demandantes de asilo no está en absoluto diferenciada de la retención. El decreto presidencial 114/2010 autoriza la retención incluso de solicitantes de asilo, siendo así que la solicitud de asilo ante la OFPRA y la CNDA tienen un efecto suspensivo en la ley griega. Las condiciones a cumplir para que un solicitante de asilo sea puesto en retención son muy amplias: incluyen las personas que no tienen documentos viaje (¡), aquellas que es necesario retener para verificar su identidad y tratar su demanda más eficazmente así como en caso de una situación de llegada masiva.

Finalmente, en abril de 2012, una nueva ley 4075/2012 viene a añadir una categoría más de personas extranjeras susceptibles de ser expulsadas y colocadas en retención. Es la de las personas que sufren una enfermedad contagiosa o que, debido a la situación de la sanidad pública en su país de origen, son consideradas como una categoría de personas de riesgo y, por tanto, un peligro para la salud pública griega.

De esta forma se ha creado una presunción racista de personas inmigradas portadoras de enfermedades. Así, la retención administrativa se convierte en una medida de prevención y de protección de la salud pública, cuando lo que debiera prevalecer sería el atender a estas personas.

El discurso político

En una conferencia de prensa en Atenas, el 18 de julio de 2012, titulada «doble desafío: la crisis económica y el fenómeno migratorio», el nuevo Ministro del Interior, M. Euripidis Stylianidis, declaró que el 80% de los migrantes que llegan a Europa occidental pasan por Grecia, lo que ha hecho que la población griega esté compuesta actualmente por un 12% de migrantes. Ha intentado así explicar la política migratoria que su gobierno piensa seguir, presentando la migración como un problema mayor de Grecia.

De salida intenta diabolizar a los migrantes presentándolos como los principales responsables del aumento de la criminalidad. Textualmente dijo «con toda razón, han creado a los griegos un sentimiento de miedo y de inseguridad».

Anunció la creación inminente de nuevos centros de retención, denominándolos «espacios cerrados de acogida y de alojamiento para los clandestinos». El objetivo es crear estructuras para 5.000-6.000 individuos en la región fronteriza de Evros y centros con una capacidad de 30.000 en cuarteles militares en desuso en las ciudades o en regiones aislada como Konitsa y Deskati.

Viendo las reacciones de las comunidades y de las autoridades locales, trata de presentar estas aperturas como una ocasión para el desarrollo de la economía local de los lugares donde se instalarán los CIE. Se crearán nuevos puestos de trabajo en el terreno de la seguridad, el mantenimiento, la limpieza y la alimentación.

Añade incluso que los solicitantes de asilo serán retenidos hasta la recepción de la respuesta de la CNDA griega.

El objetivo del gobierno es el cierre total de las fronteras y la lucha contra la inmigración ilegal. Las medidas para conseguirlo: bloqueo de nuevas llegadas por la frontera greco-turca, recurso a la retención para todas las categorías en situación irregular así como para los solicitantes de asilo y todas las personas que padezcan una enfermedad contagiosa. Estas medidas irán acompañadas por redadas regulares de personas sin papeles y por la construcción de un muro en la frontera greco-turca.

Una redada de gran amplitud, denominada «Zeus hospitalario», se desarrolla en Atenas y en la región de Evros, fronteriza con Turquía desde el 2 de agosto de 2012. Hasta hoy, se han producido 12.455 identificaciones y practicado 2.035 detenciones.

Es en este ambiente xenófobo en el que las autoridades toleran la existencia del partido político Alba Dorada. Un partido que propugna la expulsión de todos los migrantes irregulares y la instalación de minas a lo largo de la frontera con Turquía.

El Ministro finalizó su discurso diciendo que «Grecia no se va a convertir en un depósito de almas humanas».

Más tarde, el 23 de julio de 2012, en una reunión del Consejo de Ministros de Interior de la UE, el mismo ministro pidió a sus homólogos europeos financiación para poner en marcha por su gobierno los planes antes citados, subrayando que más del 80% de los clandestinos que quieren llegar a la UE entran hoy por Grecia. De inmediato ha anunciado que el reacondicionamiento de Amygdaleza ha costado a las arcas públicas 1,5 millones de euros. Propone igualmente la creación y la financiación de un servicio europeo de guardacostas. Parece que la UE se habría avenido a sus demandar y financiaría con 250 millones de euros la construcción en Grecia de campos de retención con una capacidad total de 30.000 personas para 2014.

Problemática y conclusiones

- A partir de hoy, la retención se convierte oficialmente en el instrumento principal y banal para la gestión de la inmigración en Grecia. De esta forma la retención para las personas en situación irregular se convierte en norma habitual.

- El objetivo político declarado es interceptar el recorrido migratorio hacia los espacios urbanos o de otros países europeos bloqueando completamente el acceso de los candidatos a la inmigración en la frontera greco-turca creando CIE gigantes denominándolos Centros de primera acogida donde las personas serán filtradas y según su perfil, serán o bien expulsadas o bien tuteladas por el estado griego.

- En todo caso, los perfiles para ser tutelados previstos en la ley son muy limitados y no incluyen tampoco a los solicitantes de asilo. Éstos serán llevados a centros cerrados hasta la resolución de su solicitud de asilo.

- En Grecia, la cuestión de la retención de extranjeros debe abordarse en el contexto actual de la crisis económica. Las autoridades presentan a los migrantes como responsables en buena medida del aumento del paro y de la criminalidad, así como de la agravación del gasto público al tener que asumir su sanidad y educación. La cuestión migratoria es instrumentalizada por las autoridades y por el resto de partidos políticos –sobre todo por el partido de extrema derecha Aurora Dorada- a fin de ganar popularidad y asegurar su eficacia política.

- Otro problema que se plantea es que Grecia acoge un buen número de personas que no son expulsables. Por tanto, el recurso a la retención no estaría justificado y perdería su sentido.

En este contexto, para una parte de la población griega, la más afectada por la crisis, la retención y la expulsión de migrantes aparece como una de las medidas paliativas más eficaces contra la crisis económica.

Sin embargo, la realidad parece estar más próxima a la constatación siguiente: los migrantes son utilizados por los políticos como chivos expiatorios para desviar la frustración y la ira de la población griega, originada legítimamente por las sucesivas políticas de austeridad que se les ha impuesto. Así, el racismo que emerge de manera galopante en la sociedad griega refleja justamente esta ira, esta frustración económica y sicológica que se vuelve contra los más débiles, los migrantes, que finalmente son los primeros en sufrir las consecuencias de la crisis al ser los más precarios en el mundo del trabajo.

Bizilagunak 2019

BIZILAGUNAK 2019

Portada

Valla

Fotografía Amnistía Internacional

Banner Docu Sos Cast

Colabora

Colabora económicamente con SOS Racismo de la forma que tú prefieras:

Socios Es
Comunicación

Revista Mugak

Mugak64 65 Portada

nº64 Y 65