Balance de la legislatura. Entrevista a Omer Oke

Omer Oke
Director de Inmigración del Gobierno Vasco en la pasada legislatura

Balance de la legislatura

Peio M. Aierbe

P. El pasado 31 de mayo, al inaugurar la Conferencia Internacional sobre Migraciones, el lehendakari quiso referirse en exclusiva a la figura del sin papeles, denunciar su existencia, considerarle como persona…, también con motivo de la entrega el pasado año del premio René Cassin a nuestra compañera fallecida Koro Erdozia hizo una dura crítica a la ley de extranjería… tales manifestaciones, viniendo de la máxima autoridad del ejecutivo autonómico se agradecen y suponen un discurso abiertamente confrontado con el discurso imperante, tanto por parte del gobierno español como de los gobiernos europeos. Por supuesto, también Ezker Batua es muy crítico con dicha legislación. Ahora bien, si el gobierno vasco tuviera las competencias de extranjería que ahora no tiene, básicamente la de regular la entrada y la estancia de las personas extranjeras, hay quien piensa que en realidad no sería capaz de realizar una política muy distinta, dado el contexto en el que nos movemos, no podría alejarse de la lógica de considerar la entrada en función de las necesidades de mano de obra para la economía vasca… ¿Estamos condenados a intervenir para resolver las cuestiones más negativas de las políticas de extranjería que ahora funcionan? o, por el contrario ¿cabe una política radicalmente distinta en materia de extranjería? ¿Cabe desde EB apuntar líneas de una política realmente alternativa en este campo?

Omer Oke. Hombre, aquí entramos en el terreno de la especulación y podemos seguir especulando, pero yo no estoy de acuerdo con los que piensan que las cosas sólo pueden hacerse de una forma y que al haber un marco establecido no cabe salirse de él. En todo hay que ser creativo, sin alejarse de la realidad, y la experiencia ha demostrado que la manera de abordar el fenómeno de la inmigración no es nada nuevo, que se viene aplicando desde los años setenta unos modelos que se parecen mucho a lo que tenemos ahora y yo creo que las cosas se pueden hacer de manera diferente y en el caso de que la administración vasca tuviese las competencias yo no sé si estaría en este puesto así que de ello tendría que hablar quien estuviese encargado de las mismas…

Ya, pero la pregunta es qué planteamiento tiene para esa hipótesis el colectivo de EB

Omer Oke. Bien, como colectivo… pues las fronteras seguramente seguirán ahí ¿se pueden controlar de otra manera más flexible? ¿Se puede activar una política de recepción teniendo en cuenta, como ya se está haciendo además en otras partes, no en función del mercado laboral sino por otras razones que permitan incorporar gente nueva de otras culturas, con todo lo que supone de habilitar otros procedimientos? Pues sí, y además hacerlo de forma que evitáramos la figura del inmigrante irregular, que se ha creado desde un planteamiento de control de fronteras que no responde a la realidad y tampoco se han habilitado procedimientos ágiles, flexibles para ir incorporando a las personas. Esto es una realidad. Y por otro lado, analizando la historia se ve que los fenómenos migratorios llevan muchos tiempo, desde antes de la existencia de las fronteras, y con estas últimas se ha dado una perspectivas de restricción cuando las migraciones responden a algo natural, que, indudablemente, puede ser abordado de otra manera. Pero esto qué implicaría. Porque el gran problema que se plantea aquí es el de la recepción: los que vienen buscan acomodarse y los que están aquí piensan que están de paso y tienen que volver, cuando lo que tienen que acomodarse es en la mentalidad de la recepción, ahí surge el problema. Una política de inmigración ha de ir acompañada de una auténtica apuesta por la integración que facilite la acomodación de los que llegan pero también de la mentalidad de los que se consideran que tienen unos derechos naturales por ser autóctonos y más que los demás. Si el Gobierno Vasco tuviera las competencias de extranjería tendría que tener en cuenta estos elementos para tener la flexibilidad suficiente y para desligar la inmigración de la cuestión fundamental a la que se vincula, que es a la cuestión laboral

Aunque la entrada y estancia es competencia del Estado, el grueso de servicios que les afectan son competencia autonómica, en ese sentido qué balance cabe hacer de las políticas desplegadas desde el departamento de inmigración en la legislatura ya finalizada.

Omer Oke. El balance que yo hago es, por un lado, positivo y por otro lado hay que reconocer que no hemos hecho todo lo que nos hubiese gustado hacer, pero lo que quiero destacar, más que ver si se han cumplido todas las medidas recogidas en el Plan Vasco de inmigración es centrarme en la parte ideológica que sustenta ese plan donde se intenta dar una visión de la inmigración planteando desde estructuras del poder político y de gestión que la inmigración es un fenómeno positivo y que implica una diversidad que se reconoce como propia de una sociedad diversa y el principio de ciudadanía que se ha reconocido como un principio de residencia que suponga no sólo derechos civiles y sociales sino también derechos políticos. Otra cosa que hemos hecho es activar toda la estructura administrativa para que tenga una sensibilidad y aborde todo el fenómeno de la inmigración y la integración de los nuevos ciudadanos desde el reconocimiento de la ciudadanía y de la diversidad, y a partir de ahí generar toda la estructura de gestión para que se trate al inmigrante de manera normalizada, son unos elementos muy importantes que antes no existían, ni siquiera en otras comunidades autónomas de nuestro entorno con una experiencia mayor y una presencia mayor, en cambio aquí lo hemos podido plantear y estamos avanzando en esta línea. Esta es una realidad, lo que no significa que no siga habiendo algunos problemas que hay que resolver, como el hecho de que siga habiendo una percepción negativa de los inmigrantes y también la realidad de las personas que están en situación irregular al no poder ni siquiera presentar la documentación. En este sentido estamos trabajando en la denuncia y en la activación de estructuras específicas para que estas personas no se sientan desamparadas y vean que aquí hay una administración que piensa que lo mejor es que tengan documentación y que les está apoyando en este sentido. Estas son cuestiones muy importantes, y más, hechas desde una Administración, desde la responsabilidad pública, ya que no es lo mismo que dar una subvención para que una asociación lo haga, de la mejor manera posible, pero con todas las limitaciones, sino mostrando al inmigrante que es la Administración quien se implica en ello.

Plan Vasco de Inmigración, Heldu, Biltzen, Observatorio Vasco de la Inmigración… las estructuras puestas en marcha desde la Dirección de Inmigración ¿representan ya un cambio sustancial o es todavía el comienzo de un largo camino?

Omer Oke. Esos son los elementos específicos que ayudan a la normalización y responden a necesidades específicas generadas por ser inmigrantes, pero hay otras necesidades que tienen los inmigrantes, comunes a las del resto de las personas: vivienda, sanidad… y ahí lo que se ha hecho es suprimir muchísimas limitaciones previamente existentes en muchas normas, en muchos decretos, que no contemplaban esta realidad porque no existía o era insignificante. Lo que hemos hecho ahí ha sido una labor interna para que estas normativas puedan incorporar el factor inmigrante, para dar una mejor respuesta, garantizando incluso el principio de ciudadanía, el principio de equidad, el principio de justicia y garantizando que el inmigrante tenga pleno acceso a sus derechos.

Ya que citas la situación de la vivienda, la prueba del nueve de los planes de inmigración, suele ser ver si contribuyen a la transformación de la situación concreta en que vive la población inmigrante, por ejemplo en el campo de la vivienda, que también está englobada en la misma Consejería, podrías decirnos en qué ha cambiado la situación de la vivienda para la gente inmigrante.

Omer Oke. Hay que dejar claro que ningún plan de inmigración va a dar vivienda a los inmigrantes. Si alguien lo vende así, está mintiendo. Ahora bien, la vivienda es una necesidad social que tenemos cualquier persona en esta sociedad, sea o no inmigrante, entonces se pueden establecer muchos perfiles y uno de ellos es el perfil inmigrante, pero el problema de la vivienda depende de la Administración que tiene la responsabilidad pero también depende del ciudadano y de la ciudadana que también tiene una responsabilidad en esto. En el mercado vemos inmobiliarias por todos lados, el mercado del alquiler está ahí. Si un inmigrante entra en ese mercado para pedir una vivienda en alquiler ¿quién le dice que no? Desde luego no es la Administración, y ahí la Administración no puede entrar, más que, evidentemente, para sensibilizar, educar y, en los casos más claros de rechazo por razones de discriminación aplicar la ley en base a una denuncia. Esta responsabilidad no la podemos echar encima de la administración. Ahora bien, ¿qué hemos hecho?: a través de la modificación de algunas normativas hemos impulsado desde la Administración criterios para la adjudicación de las viviendas que permitan al inmigrante no tener una barrera que les impida tan siquiera acceder a las viviendas públicas. Incorporando, por ej. la tarjeta de residencia, el pasaporte, como documentos acreditativos, así como el empadronamiento, incorporando un artículo al decreto sobre las viviendas públicas para que en condiciones excepcionales se pueda considerar la condición de inmigrante y valorarla para poder hacer una concesión fuera del principio de sorteo. Y seguiremos trabajando para que la vivienda sea asequible a la ciudadanía en general. Pero estamos hablando de esta cuestión en una sociedad en la que uno de los principios es el de la propiedad, y tal vez, para abordar el tema de la vivienda habría que replantear lo que puede ser propiedad y lo que no. Yo, evidentemente, apostaría porque la vivienda fuera un bien social y que sobre la vivienda sólo pudiera tenerse un derecho de uso. Tal vez esto podría ayudar pero seguramente me llamarán un rojo de la vieja escuela, pero bueno…

Pero incluso en los casos en donde esas iniciativas están ya bastante consolidadas ¿no se está sin embargo muy lejos de cubrir las necesidades? Por ejemplo en el caso de Heldu, y dejando de lado la distancia entre la filosofía con la que se creó y el campo que finalmente cubre, ¿no se ha convertido en un recurso más, y además caro como suele ocurrir con las iniciativas que pone en marcha la Administración, un recurso más, digo, entre los ya existentes en el ámbito de información y asesoramiento a las personas inmigrantes? Por citar un ejemplo muy cercano, las oficinas de información y denuncia de SOS Arrazakeria no sólo no se han visto descargadas de esa labor sino que continúan, digamos, en parámetros similares al momento previo a la creación de Heldu. Por ej. en 2004, en las oficinas de SOS de Gipuzkoa se atendieron… Entonces, cabe pensar en que está concebido como un recurso más, de la Administración en este caso, pero que no pretende resolver las necesidades existentes, o está pensado en ir a más…

Omer Oke. Seguramente hay un espacio más allá, pero Heldu ha atendido ya a 15.000 personas. Es una realidad. Además Heldu participa en un programa de formación de los trabajadores de la Administración en materia de legislación de extranjería. Aparte de esto Heldu resuelve diariamente muchísimas consultas de la Administración y de las personas que llaman no solamente para informarse sino para enterarse del articulado de la ley de extranjería para resolver problemas que tienen en un momento concreto en su trabajo diario con los inmigrantes. Hay un hueco, claro, pero Heldu no es la solución. Tampoco la hemos presentado como la solución. La solución, siempre la hemos dicho, es derogar la Ley de Extranjería que es la que está generando problemas graves y así no hará falta un servicio como Heldu. Además, Heldu es un servicio gratuito, y tenemos constancia de que hay despachos de abogados que estaban haciéndose de oro a costa de situaciones de irregularidad, simplemente haciendo un trabajo de gestión administrativa, de modo que yo creo que Heldu, sin pretender ser la solución, es un instrumento muy valioso que está jugando un papel fundamental. Además, al estar compuesto por abogados, da una garantía de profesionalidad que era necesario en el circuito. Abogados que obligatoriamente no pueden contar con despacho propio para asegurar la independencia.

Se ha impulsado desde el Departamento la creación de planes locales y se ha contribuido a financiar la contratación de técnicos municipales en la materia. Hay ya varios en Donostia, Irun, Barakaldo… Qué opinión te merece el desarrollo que están teniendo estos planes locales, qué se hace desde el departamento para orientar, reforzar la labor de esos técnicos, ¿funciona la coordinación institucional o prima la “soberanía” de cada cual?

Omer Oke. A partir de un programa activado desde la Dirección de Inmigración se ha impulsado la figura del técnico, el estudio de la realidad, la elaboración a partir del mismo de un plan municipal y el apoyo para la ejecución de algunas medidas contempladas en el Plan. Pero yo destacaría que el proceso de elaboración de toda esta cadena genera buenas prácticas en la Administración local respecto a la inmigración; sensibiliza al ser un proceso interno y trasversal que implica también no sólo la faceta de gestión sino también política, la que afecta al gobierno municipal. De forma que genera buenas prácticas en ambos ámbitos, el de la gestión y el ideológico. Hace que los municipios se acerquen a la realidad de la inmigración desde una perspectiva más abierta, desde el conocimiento de lo que tienen, genera un comportamiento proactivo con relación a la inmigración. Luego podemos descender a las acciones concretas: acciones de sensibilización hechas directamente desde la administración pública y a través de asociaciones. Todo esto sirve también para que el inmigrante vea que la Administración no es un enemigo, porque con todas las restricciones y toda la persecución policial que organiza la ley de extranjería proyectaba en la mentalidad del inmigrante que la Administración no puede ser buena y de esta forma mostramos otra cara, acercamos la Administración a los inmigrantes lo que genera otras sinergias, lo que supone que cuando planteamos las campañas de empadronamiento ya no se percibe de la misma manera, genera confianza y eso es importante. En estos cuatro años no pretendíamos resolver todas las necesidades que vimos que eran muchas, sino sensibilizar de las mismas y liderar la respuesta a las mismas desde una administración que no estaba habituada a ello y que tiene que aprender a hacerlo. Para ello hemos dado orientaciones, hemos planteado formas de comportarse, de abordar el fenómeno y luego todo esto irá dando sus frutos. Pero si alguien espera que ahora ha llegado el milagro…

¿Habéis encontrado en la administración local una posición receptiva para impulsar estos planes locales?

Omer Oke. Hemos encontrado de todo. Pero lo que está claro es que fundamentalmente había necesidad de atender a una cuestión que durante mucho tiempo no había encontrado respuesta y que no había encontrado apoyo. Y la verdad es que la creación de la Dirección de Inmigración ha sido para los municipios una buena noticia. Los planteamientos que hemos hecho, en realidad han sido recibidos con agrado, pues han visto que al menos hay una estructura con una idea clara de hacia dónde hay que ir, pues antes se daban bastantes palos de ciego, y que les sirve de apoyo. Y que no sólo les da orientaciones sino también apoyo económico, material y el establecimiento de una estructura de coordinación que permite que, al menos mensualmente, los técnicos se reúnan con los técnicos de la Dirección de inmigración y que los técnicos están implicados por los protocolos de adhesión a Heldu, están implicados con Biltzen y con el Observatorio, porque todos los estudios que se han hecho han tenido una base común que se ha transmitido desde el Observatorio. Todo se trabaja en red. Ésta es la realidad que tenemos y es lo que hemos querido impulsar.

La educación es un terreno clave en esta materia, pensando tanto en cómo atender las necesidades específicas que plantea la presencia de alumnado inmigrante y la transformación que están sufriendo las escuelas, como también la importancia de en qué valores se educa a la población escolar autóctona. No parece que en este terreno se haya avanzado mucho. La desorientación entre el profesorado es palpable, las medidas implementadas sobre su distribución en centros y su calificación lingüística cuando menos es discutible, ¿no es un contrasentido con el discurso general del ejecutivo vasco y con las medidas impulsadas desde la Dirección de Inmigración, que en un terreno tan importante como el de Educación nos encontremos con este panorama?

Omer Oke. Sí, tienes razón. Pero yo creo que la educación, aparte de transmitir valores que faciliten la convivencia, que eduquen a las personas en ser parte de la sociedad a la que pertenecen, tiene que reflejar la sociedad en que está el sistema educativo. Y ahí sí que hay grandes fallos, porque esta sociedad es una sociedad multicultural, esta sociedad es una sociedad en la que se está trabajando la interculturalidad, y esta sociedad es una sociedad en la que están personas de diferentes culturas. Pero eso no se refleja en la educación en toda su medida. Esta sociedad no es solamente la presencia en la escuela de alumnado de diversos orígenes. Hay que ir más allá y transmitir valores de la sociedad que se quiere construir. Y esta sociedad que queremos construir es la sociedad de la interculturalidad y ahí, en la educación, no hemos dado todavía este paso. Y hay que entender que todo es un proceso. Actualmente se ha puesto el acento sobre los elementos que has citado pero en el Plan Vasco de Inmigración hemos dado orientaciones que no se han cumplido porque el Departamento de Educación ha establecido unas prioridades. Y hemos estado trabajando para que realmente el sistema educativo pueda transformarse y parecerse más a la sociedad en la que estamos. Transformarse organizativamente y transformarse atendiendo no sólo a las necesidades que pueda tener el alumnado de origen extranjero en cuanto a refuerzo lingüístico y reparto. Sobre esto cada uno tiene sus apreciaciones pero es que los planes del Departamento tienen que dar solución a las necesidades del sistema y preparar también al profesorado para responder en el contexto nuevo que se plantea. Y todo esto es un trabajo que no hemos alcanzado todavía, pero sí reconocemos que existe y ya hemos planteado algunos elementos que puedan hacer avanzar en este sentido. Pero no se ha logrado y hay que reconocerlo porque es evidente.

Otro terreno, y no creo transmitir sólo una opinión personal, en el que se ha estado por debajo de las expectativas es el de la participación, bien sea del mundo asociativo tanto inmigrante como autóctono, en las políticas… Me refiero tanto al Foro de la Inmigración como en general.

Omer Oke. Yo creo que la participación es muy amplia. La gente señala el Foro de la Inmigración porque se quiere que la Administración lo haga todo. En el Foro de la Inmigración se puede estudiar y reestudiar lo relativo a la participación, pero fijémonos en la participación en el ámbito sindical: cuántos inmigrantes hay, cuántos están trabajando, y cuántos hay en las estructuras de representación sindical. Ahí también tenemos que hacernos una gran pregunta porque hay también un gran problema. Y cuántos inmigrantes hay en los barrios y cuántos están en las organizaciones de vecinos. Y en las escuelas, cuántos inmigrantes hay en las asociaciones de padres y madres. Y cuántos inmigrantes hay en las asociaciones de apoyo a inmigrantes y en sus estructuras. Cuantos inmigrantes se asocian, cuántas asociaciones de inmigrantes hay. Quiero decir que hay una dificultad objetiva…

Cierto, pero la pregunta va más allá de los límites reales en que hoy se mueve la participación de inmigrantes en todos los ámbitos. Me refiero a la participación, en sentido amplio, de los diversos agentes sociales, de la sociedad civil, y por tanto, fundamentalmente autóctona. Los discursos genéricos sobre la política de participación hasta qué puntos se corresponden, en este campo, con lo realizado o intentado.

Omer Oke. La presencia de la inmigración, y en particular la extracomunitaria, se corresponde básicamente con estos últimos diez años, en lo que hace a efectos sociales. Y sólo en los últimos tres años han empezado a aflorar organizaciones de inmigrantes. Agravado por los efectos de la ley de extranjería que ha tenido un mensaje un poco ambiguo sobre la posibilidad de asociarse las personas inmigrantes y, sobre todo, las que están en situación irregular y las grandes preocupaciones que tienen estas personas hace que sigan viendo el movimiento asociativo como algo lejano, ajeno. Son dificultades objetivas, aunque todo es un proceso y llegará, sin duda. Los movimientos hoy existentes son muy débiles en cuanto a estructura, a planteamientos ideológicos… pero aún así hemos habilitado una línea concreta de subvenciones que se denomina “de participación” destinada a reforzar las competencias de las personas inmigrantes de cara a su participación en la sociedad civil, en los movimientos sociales, a su conocimiento de la realidad social… aunque dadas las dificultades, esta línea no está teniendo mucho éxito. Pero hay que ver el proceso. Y al hablar de participación hablo también de participación política aunque al no tener competencia sobre ello no puedo ir más allá de lo que sería una petición a quienes tienen esa competencia.

Y del Foro de la Inmigración concretamente…

Omer Oke. La implicación, y no sólo en este Foro, ha estado, ciertamente, por debajo de lo que se esperaba. Además lo que algunos esperan o piensan del Foro tampoco responde a lo que es ese órgano. Aun así el Foro podría jugar un papel muy importante. Pero claro, las comisiones aunque han funcionado, ha habido mucho absentismo, cambios de personas, además, algunos entienden el Foro como un espacio de lucha, cuando es un espacio de asesoramiento y de vigilancia del cumplimiento de las propuestas planteadas a través del Plan de Inmigración. Estos objetivos más o menos se han atendido durante este tiempo y lo que nos parece importante es que crea un espacio que aunque hasta ahora no haya funcionado al cien por cien se irá consolidando a lo largo del tiempo, y la voluntad es ir mejorándolo de cara al futuro. Ahora bien, yo no sé si la Administración tenía que estar en esta proporción, si las asociaciones tendrán que estar de otra forma, todo ello hay que pensarlo, expresarlo con franqueza e implicarse en la definición de lo que será el Foro, pero cuando se plantea el Foro, se hace un trabajo de base, se manda el borrador que tenia un carácter abierto, se hace todo el periplo por las tres provincias para explicar lo que se pretende y las personas y entidades que se supone debían tener interés y no responden por ningún lado, pues alguien tiene que hacerse autocrítica.

En los últimos días ha aparecido en los medios el tema de los menores no acompañados, en concreto en Gipuzkoa vía el conflicto con los educadores contratados por Cruz Roja que plantean una serie de demandas a la Diputación, antes surgió en Bizkaia, ¿la Dirección de Inmigración tiene previsto implicarse en esta cuestión?

Omer Oke. La cuestión de los menores se está abordando, desde nuestro punto de vista, de una manera en la que falta una implicación de todas las instituciones y sin que se aborde de acuerdo con las grandes necesidades que esto plantea. Formalmente el tema de los menores es competencia de las Diputaciones, pero lo cierto es que los menores son responsabilidad de toda la sociedad, de todas las administraciones y como tal hay que buscar marcos de coordinación para apoyarnos en este sentido. Nosotros, después de muchos intentos y de fuertes resistencias lo vamos abordar y de manera seria. No porque sean inmigrantes. Se está fallando porque se les trata primero como inmigrantes, antes que como menores. Hay que tratarlos como menores de manera normalizada y atendiendo a sus comportamientos y necesidades de manera individualizada.

Sobre el tema de la mujer, más allá de poner en las convocatorias que se contemple la perspectiva de género, ¿habéis impulsado alguna iniciativa con un determinado enfoque en función de las situaciones específicas en que se hallan las mujeres inmigrantes? ¿O pensáis que es suficiente con la atención que a las cuestiones de género dedican las distintas Administraciones, o desde Emakunde?

Omer Oke. Hay una parte que ya se ha planteado dentro de las iniciativas dirigidas a la población autóctona y no vamos a romper esa línea pero también hay unas particularidades a las que hay que dar respuesta. Desde una perspectiva laboral se está viendo dónde se está situando la mujer inmigrante y en ese sentido estos días hemos hecho una serie de reflexiones sobre el servicio del hogar y la necesidad de regularlo y hasta de llegar a un convenio. Estamos en ello y también vamos a trabajar en otros aspectos en los que se encuentran en situación vulnerable. Es una segunda fase la que se plantea, en este campo, la Dirección de Inmigración una vez creada estructura y condiciones de gestión.

En los medios de comunicación se atiende al proceso migratorio con unas connotaciones, a menudo problemáticas, que consolidan estereotipos en la opinión pública y pueden ser generadoras de desigualdad. Sabemos, pues venimos colaborando con la Dirección de Inmigración en este terreno desde hace varios años, que es una cuestión que valorais ¿crees que hay hueco en ese campo para una intervención desde la Administración que vaya más allá de la formulación de recomendaciones a los medios y que posibilite ensayar caminos de comunicación alternativos?

Omer Oke. Como bien sabes es una cuestión que tenemos sobre la mesa y sobre la que no queremos practicar un dirigismo absoluto sino buscar entre todos la forma de trasladar a la opinión pública la realidad. Una realidad que no estigmatice ningún grupo, ningún colectivo. Es un trabajo que habrá que hacer, ver cómo, respetando la libertad de expresión (que no quiere decir contar cualquier bobada o proyectar presuntas informaciones sobre la base de prejuicios) podemos trabajar. En los medios vascos estoy viendo a periodistas mucho más sensibles, mucho más interesados en trabajar este tema de cara a que sus reportajes, sus noticias, no sean tendenciosos de forma que al tiempo que enseñan una realidad ayuden a construir y en esta línea lo que vamos a trabajar comúnmente con ellos, y tú sabes de algunos proyectos en esa dirección, para que todas las presentaciones estén, al menos, libres de prejuicios. Y que se traten las noticias y la información sobre inmigración desde la perspectiva de ciudadanos y que la deontología y las perversiones a las que asistimos en algunos casos puedan desaparecer. Se va a hacer un trabajo cuidadoso pues éste es un mundo delicado y la libertad de expresión a veces roza una tendencia que crea dudas a la convivencia y eso lo vamos a trabajar.

El impulso de políticas relacionadas con las cuestiones migratorias ha sido una de las señas de identidad de EB en el ejecutivo vasco ¿seguirá siendo así en el próximo ejecutivo? ¿EB va a seguir apostando porque ésa sea una de las áreas de trabajo de su competencia?

Omer Oke. Indudablemente, pues la cuestión migratoria afecta a derechos fundamentales, a derechos de dignidad, a cuestiones de justicia, de ciudadanía y si la izquierda se caracteriza por algo es la lucha por la consecución de los derechos, asumiendo que la ciudadanía tiene que tener también deberes respecto de la comunidad, pero tiene que tener también justicia, derechos y dignidad y en esta línea seguiremos trabajando aunque no nos reporte votos. Porque es fácil ver, en el ejemplo de Europa, que los partidos que agitan el miedo de que nos vienen a invadir suben como la espuma. Es muy fácil conseguir votos de esta manera

Pero no sé hasta qué punto eso afecta también a un voto más restringido como el que pueda tener una fuerza de izquierda como Ezker Batua

Omer Oke. Ciertamente, por eso no podemos pretender, en este terreno, conseguir grandes subidas de votos sino que somos una izquierda seria y tenemos votantes serios.

¿Seguiremos viendo a Omer al frente de ese Departamento?

Omer Oke. Eso dependerá del partido y cualquiera que esté lo hará bien.

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